jueves, 3 de diciembre de 2015

La importancia del docente en la vida de sus estudiantes





Como estudiantes siempre recordamos a esos profesores que fueron tan buenos con sus excelentes consejos y tan malos con los reproches o regaños de todos los días. Sea como sea un docente siempre será recordado como el mejor o como el peor que se pudo tener en la vida escolar.

Según algunos estudios, sabemos muy bien que los docentes que son recordados con más cariño durante los grados de 1ero. Primaria hasta 6to. primaria son los profesores de los primeros tres años y raramente los de la educación inicial o preprimaria y más aún raramente los profesores de 5to. y 6to. primaria. ¿El por qué? Es el hecho que nuestros niños se están convirtiendo en adolescentes y poco a poco empiezan a perder el cariño por esas personas que forman y moldean su mente.



Y este asunto se agrava en el nivel medio y de diversificado, ya que en muchas veces hay muy poca afinidad entre el alumno con el docente. Aunque muchas de las personas que ahora son profesionales y exitosos se lo deben en su mayoría a los conocimientos que recibieron en la escuela o colegio solamente el 38% opinó que aun conserva el vínculo con sus profesores de vez en cuando si lo encuentra. Un 9% se pone en contacto con ellos y el 3% aseguró que nunca ha perdido la relación.




Por lo tanto nuestro deber como docente deber ser no solamente el moldear la mente sino también el corazón. Aquellos docentes que enseñan con el corazón son aquellos que dejan un huella en nuestra vida y por consiguiente se este o no en contacto son aquellos profesores que no olvidaremos de manera tan fácil.

Así que en este artículo queremos brindar unos tips que ayudarán a mejorar tu labor como docente y a impactar la vida de tus alumnos. Muchas veces esta huella imborrable puede ser creada con pequeños actos pero realizados con todo el corazón sin esperar nada a cambio.

TIPS

  1. Prestar atención: Cuando decimos esto, es realmente prestar atención a conductas que cambian en los adolescente. Verificar si existe un tiempo en específico cuando dichas conductas son manifestadas. Para así preguntar al alumno a que se debe la conducta que se observó. Inclusive aquí debemos prestar atención tanto a lo conductual como al estado físico del alumno o al descenso de las notas académicas.
  2. No rendirse tan fácilmente: será un factor importante, ya que los adolescentes suelen cerrarse y evitan compartir sus problemas. Muchas veces pueden contestar de manera inadecuada pero esto no debe ser algo que nos impida seguir con nuestra búsqueda para que el o ella mejore.
  3. Respeto: Nunca perder de vista que como docentes debemos respetar a nuestros alumnos al expresarnos tanto de forma oral y escrita.
  4. Hablar con el alumno: Busca momentos en los cuales puedas hablar con el estudiante de manera privada y en un lugar donde puedan conversar de manera confiable.
  5. Pequeños mensajes de apoyo: Dejar notas en post it o algún papel en su escritorio o en algún objeto personal con frases motivacionales será un excelente medio para mostrar tu apoyo e inspirarlo.
  6. Buscar soluciones: Cuando el alumno te comunique el problema intenta buscar y pensar en la mejor solución al problema. No lo dejes enfrentar el problema solo o sola ya que de esta manera se decepcionará y no volverá a confiar en ti.
  7. Plan B: Y si no hay alguna manera en que como docente se pueda involucrar, hazle saber al alumno que siempre estarás allí para conversar y tener el consejo de una persona que solo busca ver su mejoría.



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